Conócenos

Nosotros

Nosotros 1 - Violeta Vergara

Crear un producto de calidad y con

Diseño exclusivo

Tenemos la venta exclusiva de las colecciones que confeccionamos, por eso no las vas a encontrar en ningún lugar que no sea nuestra tienda online y nuestro showroom de Vélez Málaga. Así, hacemos de nuestras ediciones limitadas un producto aún más exclusivo. Cada diseño respira la esencia de nuestra creación, de forma que un Violeta Vergara sea reconocido en cualquier parte del mundo, porque aquí no solo vendemos vestidos. Creamos experiencias inolvidables confeccionadas con pasión, calidad y un diseño que se diferencia de lo convencional.

Hecho

En España

En cada hilo, en cada costura de nuestras creaciones, late el corazón de España. Nuestra firma es más que moda; es un viaje a través de la rica herencia textil de nuestro país, un homenaje a la artesanía que define nuestra cultura. Elegir una pieza de nuestra colección es abrazar una historia de pasión, dedicación y excelencia.

 

Colaboramos con los mejores talleres locales, donde artesanos apasionados ponen su alma en cada detalle, asegurando que cada vestido no solo sea una prenda, sino un tesoro de valor incalculable. Este compromiso con lo hecho en España va más allá de la moda; es un voto por la calidad insuperable, la sostenibilidad y el fortalecimiento de nuestra economía local.

 

Al vestir uno de nuestros diseños, te envuelves en la esencia Violeta Vergara, llevando contigo no solo elegancia y exclusividad, sino también la calidez de nuestro sol, la fuerza de nuestra tierra y el orgullo de apoyar lo auténtico. Con cada elección, celebras con nosotros un futuro donde la moda es sinónimo de conciencia, herencia y belleza sin límites

NUESTRAS

Colecciones

Siempre pensamos que no confeccionamos prendas, sino momentos encapsulados en costuras, experiencias que se despliegan con cada puntada. Porque en ese día tan especial, mereces ser más que una invitada; mereces ser la musa, la inspiración, el centro de todas las miradas. Nuestra misión es que encuentres ese vestido que no solo te vista, sino que te transforme. Ese que no solo capture miradas, sino que robe corazones.

 

La inspiración no la encontramos en la naturaleza, ni en las flores. Suena muy idílico pero no funcionamos así. La inspiración la encontramos en todas y cada una de las invitadas que vestimos cada día. Nuestras colecciones están diseñadas para ti, que buscas no solo un vestido, sino una revelación, un encuentro con tu yo más auténtico en un evento especial. Quieres un diseño que hable de ti, que cuente tu historia, que baile al ritmo de tu personalidad y que saque a relucir la diosa que eres.

Nosotros 2 - Violeta Vergara

Origen del nombre

Nuestro nombre, “Violeta Vergara”, guarda en sí una historia tan rica y colorida como las colecciones que presentamos. Todo comenzó en la infancia de nuestra fundadora, Almudena, quien a la edad de 6 años, pidió a los Reyes Magos una muñeca especial para peinar y maquillar. A esta muñeca, la llamó Violeta, y rápidamente se convirtió en más que un juguete; fue su musa, su primera cliente, y su compañera inseparable de aventuras creativas.

 

El destino, con su toque mágico, intervino años después cuando Almu, ya decidida a convertir su pasión por el estilo en su vocación, recibió su kit de estilismo. Para su asombro, la muñeca incluida para prácticas llevaba una etiqueta con el nombre “Violeta”. Este encuentro fortuito no solo avivó los recuerdos de su infancia, sino que también se convirtió en el augurio de su futuro. En ese instante, Almu supo que, si alguna vez daba vida a su sueño de crear una marca de moda, llevaría el nombre de Violeta en honor a las inspiraciones de cuando era niña.

 

“Vergara”, por otro lado, teje una parte igualmente emotiva de nuestra identidad. Este apellido amalgama los nombres de aquellas personas fundamentales en los primeros pasos de nuestra empresa. Es un homenaje a la red de apoyo, a los amigos, familiares y mentores cuyos apellidos se entrelazan en la base de nuestra marca, recordándonos la importancia de la comunidad, la gratitud y el apoyo mutuo.

 

Así, “Violeta Vergara” se convierte en más que un nombre. Es un tributo a los sueños de infancia que se hacen realidad, a las coincidencias que marcan nuestro camino, y a la comunidad que nos construye y sostiene. Cada diseño que lleva este nombre es un pedazo de esa historia, invitándote a formar parte de este viaje tejido con amor, recuerdos y agradecimiento.

Nosotros 3 - Violeta Vergara

La parte marketiniana

Apasionado del Marketing 2.0, las redes sociales y la fotografía, me gusta lo de estar en continuo aprendizaje, es raro el mes que no voy a un congreso, ponencia o curso. Soy un Basketlover y siempre ando buscando “pachangas”. Graduado en Marketing e Investigación de mercados, Social Media Strategist y CEO de la firma.

Nosotros 3 - Violeta Vergara

La parte Creativa

Me gusta leer y evadirme del estrés con la compañía de un buen libro, conocer restaurantes nuevos, soy muy fan del cine y las palomitas y no concibo mi vida sin la música. Estilista, asesora de imagen y patronista con más de 10 años de experiencia en el mundo de la moda. Directora creativa y diseñadora de la empresa.

VIOLETA VERGARA

Una historia entre
retales y realidades

Violeta Vergara surgió de la forma más humilde que te puedas imaginar. Almudena (Cofundadora y el alma creativa de esta empresa), que había nacido entre retales de costura venida de la afición de su madre, abuela y tías, encontró en Pablo (Cofundador y el que mueve los hilos, en este caso del marketing), un joven estudiante de investigación de mercados, el apoyo que necesitaba para hacer realidad su sueño de pequeña de crear una firma de moda.

 

Todo era muy idílico, porque pensábamos que lo teníamos todo, la parte creativa y la parte marketiniana, pero en el fondo nos parecía una idea demasiado ambiciosa para los recursos que teníamos, lo jóvenes que éramos y a la vez inexpertos en todo lo relacionado con la empresa. ¿Realmente alguien iba a comprar nuestros diseños? ¡Nadie nos conocía!

 

Decidimos seguir estudiando y dejar nuestra ambiciosa idea a un lado, pero la ilusión era demasiado grande y pensamos que quizás podría ser buena idea empezar a dar a conocer nuestros diseños a través de un blog de moda.

2015 - 2017

En 2015, decidimos lanzar el blog y probar a ver qué pasaba. Durante este periodo, terminamos nuestros estudios, empezamos a trabajar, ahorramos todo lo que pudimos y también aprendimos mucho, sobre webs, redes sociales, fotografía, seo y mil cosas más. Fuimos bastante constantes con nuestras publicaciones y poco a poco nos fuimos haciendo con una importante comunidad, con algún post que se viralizó y gracias a esto, nuestro blog empezó posicionarse y a obtener miles de visitas al mes.

En este blog empezamos a enseñar algunas piezas de diseño propio y nuestra sorpresa os la podéis imaginar cómo fue cuando nuestras seguidoras empezaban a preguntar que dónde podían comprar nuestras prendas. La ilusión estaba al máximo nivel y decidimos ya por fin en 2017 dar el paso de blog a firma de moda con nuestra tienda online. Al mismo nivel de la ilusión estaba nuestra inconsciencia, pensábamos que lo sabíamos todo y esto no había hecho más que empezar. No nos hacíamos una idea de todo lo que se nos venía encima. Quizás sea también gracias a esta inconsciencia por lo que hoy estamos aquí.

Nuestra idea de firma de moda era muy diferente a lo que somos hoy. Teníamos muy claro que queríamos fabricar colecciones casuales, que pudieran llevar nuestras clientas en su día a día. Por más que buscamos no había manera de encontrar un taller que quisiera coser nuestras prendas porque las cantidades eran de risa y normalmente los talleres trabajan con unos mínimos por producto y talla, o el coste de la prenda nos subía haciendo inviable el precio que podíamos ofrecer a nuestro público.

2017 - 2019

Como no encontramos taller ¿Qué hicimos? Error nº1 (o no), montar nuestro propio taller con los ahorros que teníamos. Era un taller muy pequeño, en un local que casi daba miedo cuando entramos y en el que sólo trabajaba una persona, pero era todo lo que necesitábamos para arrancar y poner las primeras prendas en nuestra web. Durante esta época, ambos mantuvimos nuestros empleos por cuenta ajena para poder, con nuestros sueldos, pagar los gastos que la tienda online estaba generando y el salario de nuestra empleada.

Al arrancar, el volumen de ventas no era suficiente, pero se nos ocurrió la idea de empezar a vender nuestras prendas a tiendas multimarca. Desplegamos sin tener ni idea nuestras dotes comerciales y se fueron dando las primeras ventas que nos daban el chute de motivación que necesitábamos. ¿Qué pasó? Una de las tiendas en las que más prendas vendíamos y con la que trabajabamos en depósito nos dejó de pagar y nos dejó sin ropa (la habían vendido toda) y fundidos económicamente. De nuevo la web vacía y sin ahorros, justo en el momento en el que además, Almudena dejó el trabajo tras varios meses sin cobrar. Ahora sólo contábamos con los ingresos de Pablo y no nos quedó más remedio que prescindir de nuestra empleada.

El primer sueldo de Pablo después de todo este desastre lo invertimos en nuevas telas y al no tener a nadie que confeccionara nuestras prendas, Almudena se inscribió en una escuela de costura para ir creando allí ella misma y con ayuda de alguien que supiera, en este caso sus profesoras, los primeros prototipos de las nuevas colecciones y poder subir de nuevo a la web nuestras nuevas prendas.

Fue en esta escuela a través de un comentario de una de sus compañeras, cuando Almudena se dió cuenta de que estaba enamorada de una idea que la llevaría al fracaso y que la línea casual que ellos defendían desde un principio no era viable. Este simple comentario supuso un antes y un después en el recorrido de nuestra marca, pues Almudena se dio cuenta de que no podían seguir así y junto a Pablo tomó la decisión de abandonar el casual y probar con una línea de invitada sencilla. Era nuestra última bala y si no iba bien, no nos quedaría más remedio que cerrar.

2019 - 2021

Fue doloroso dejar de lado la idea casual en la que habíamos nacido, pero a la vez ilusionante empezar a trabajar en el mundo de las invitadas de boda y eventos especiales. Un bendito día en febrero del año 2019, lanzamos nuestra nueva colección invitada y como estábamos dispuestos a darlo todo en este último empujón, hicimos un esfuerzo extra y volvimos a quedarnos a cero de ahorros invirtiendo todos nuestros nuevos recursos en plantarnos en la feria textil para mayoristas MOMAD en Madrid. La intención era llegar a muchas más tiendas y darnos a conocer entre las multimarcas del sector invitada.

Y sí, podemos decir que aquí fue cuando realmente nació Violeta Vergara, la colección encantó a las tiendas, tuvimos la aceptación que buscábamos y la oportunidad de vender nuestra nueva colección en diferentes partes de España, además de en nuestra tienda online, en la que estábamos teniendo más pedidos que nunca hasta la fecha. La satisfacción era aún mayor sabiendo que esto lo habíamos conseguido, por un lado Pablo, trabajando de taxista que día tras día le daba la vuelta al reloj y Almu, en el campo de su familia en la recolecta de olivas y almendras. Nos daba igual todo, necesitábamos de nuevo ahorros para todo lo que teníamos en mente hacer.

Al tener mayor volumen de venta, pudimos por fin meter cabeza en un taller de Málaga, con el que empezamos a fabricar nuestras prendas en mayor volumen. Ahora teníamos que servir todos los pedidos a las tiendas que habíamos conseguido en MOMAD.

¿Qué pasó? Cuando por fin parecía que estábamos a punto de tocar el cielo, Pablo dejó el trabajo en el taxi y Almu el del campo para dedicarnos a nuestro sueño al 100%, llegó la pandemia y nos desmoronó de nuevo todo lo que una vez más habíamos construido.

Nos vimos con cientos de prendas fabricadas para las mismas tiendas que habían tenido que cerrar por la pandemia y que por supuesto ahora no querían, un almacén llenísimo de prendas, ambos sin trabajo, los ahorros de nuevo a cero y cosiendo mascarillas para la policía nacional de Torremolinos que después repartiría por residencias y centros de salud, por hacer algo que nos hiciera al menos sentir útiles.

Fue una tarde cosiendo mascarillas que se nos ocurrió la idea de abrir la tienda online también a Francia. Habíamos escuchado que por momentos allí la cosa iba algo mejor y pusimos nuestro primer anuncio allí y en francés. La sorpresa fue tremenda cuando descubrimos que Violeta Vergara había causado sensación entre las francesas más sofisticadas y empezaron a caer nuestros primeros pedidos internacionales.

Además esto lo apoyamos con una campaña en España a la que llamamos “Cuando todo acabe” con promociones especiales que tuvo una gran acogida porque la gente comprendió que era una oportunidad comprar un vestido con un precio especial y usarlo cuando todo acabase y de nuevo volvieran las bodas y los eventos.

Y sí, todo acabó y por fin pudimos ver de nuevo la luz, aunque debido a la crisis, los costes de fabricación se dispararon y nos dimos cuenta de que fabricar para vender a tiendas no era rentable. Abandonamos también esta idea, pero era eso, o subir nuestros precios en un porcentaje bastante alto para poder producir más, vender más y con un margen extra para tiendas. Al final optamos por la opción que creímos era la más sensata, consciente y desde entonces mantenemos la exclusividad de nuestra prendas en nuestra tienda online y en nuestro showroom de Vélez Málaga en el que Almu atiende personalmente algunas tardes a la semana por cita.

En 2015, decidimos lanzar el blog y probar a ver qué pasaba. Durante este periodo, terminamos nuestros estudios, empezamos a trabajar, ahorramos todo lo que pudimos y también aprendimos mucho, sobre webs, redes sociales, fotografía, seo y mil cosas más. Fuimos bastante constantes con nuestras publicaciones y poco a poco nos fuimos haciendo con una importante comunidad, con algún post que se viralizó y gracias a esto, nuestro blog empezó posicionarse y a obtener miles de visitas al mes.

En este blog empezamos a enseñar algunas piezas de diseño propio y nuestra sorpresa os la podéis imaginar cómo fue cuando nuestras seguidoras empezaban a preguntar que dónde podían comprar nuestras prendas. La ilusión estaba al máximo nivel y decidimos ya por fin en 2017 dar el paso de blog a firma de moda con nuestra tienda online. Al mismo nivel de la ilusión estaba nuestra inconsciencia, pensábamos que lo sabíamos todo y esto no había hecho más que empezar. No nos hacíamos una idea de todo lo que se nos venía encima. Quizás sea también gracias a esta inconsciencia por lo que hoy estamos aquí.

Nuestra idea de firma de moda era muy diferente a lo que somos hoy. Teníamos muy claro que queríamos fabricar colecciones casuales, que pudieran llevar nuestras clientas en su día a día. Por más que buscamos no había manera de encontrar un taller que quisiera coser nuestras prendas porque las cantidades eran de risa y normalmente los talleres trabajan con unos mínimos por producto y talla, o el coste de la prenda nos subía haciendo inviable el precio que podíamos ofrecer a nuestro público.

Como no encontramos taller ¿Qué hicimos? Error nº1 (o no), montar nuestro propio taller con los ahorros que teníamos. Era un taller muy pequeño, en un local que casi daba miedo cuando entramos y en el que sólo trabajaba una persona, pero era todo lo que necesitábamos para arrancar y poner las primeras prendas en nuestra web. Durante esta época, ambos mantuvimos nuestros empleos por cuenta ajena para poder, con nuestros sueldos, pagar los gastos que la tienda online estaba generando y el salario de nuestra empleada.

Al arrancar, el volumen de ventas no era suficiente, pero se nos ocurrió la idea de empezar a vender nuestras prendas a tiendas multimarca. Desplegamos sin tener ni idea nuestras dotes comerciales y se fueron dando las primeras ventas que nos daban el chute de motivación que necesitábamos. ¿Qué pasó? Una de las tiendas en las que más prendas vendíamos y con la que trabajabamos en depósito nos dejó de pagar y nos dejó sin ropa (la habían vendido toda) y fundidos económicamente. De nuevo la web vacía y sin ahorros, justo en el momento en el que además, Almudena dejó el trabajo tras varios meses sin cobrar. Ahora sólo contábamos con los ingresos de Pablo y no nos quedó más remedio que prescindir de nuestra empleada.

El primer sueldo de Pablo después de todo este desastre lo invertimos en nuevas telas y al no tener a nadie que confeccionara nuestras prendas, Almudena se inscribió en una escuela de costura para ir creando allí ella misma y con ayuda de alguien que supiera, en este caso sus profesoras, los primeros prototipos de las nuevas colecciones y poder subir de nuevo a la web nuestras nuevas prendas.

Fue en esta escuela a través de un comentario de una de sus compañeras, cuando Almudena se dió cuenta de que estaba enamorada de una idea que la llevaría al fracaso y que la línea casual que ellos defendían desde un principio no era viable. Este simple comentario supuso un antes y un después en el recorrido de nuestra marca, pues Almudena se dio cuenta de que no podían seguir así y junto a Pablo tomó la decisión de abandonar el casual y probar con una línea de invitada sencilla. Era nuestra última bala y si no iba bien, no nos quedaría más remedio que cerrar.

Fue doloroso dejar de lado la idea casual en la que habíamos nacido, pero a la vez ilusionante empezar a trabajar en el mundo de las invitadas de boda y eventos especiales. Un bendito día en febrero del año 2019, lanzamos nuestra nueva colección invitada y como estábamos dispuestos a darlo todo en este último empujón, hicimos un esfuerzo extra y volvimos a quedarnos a cero de ahorros invirtiendo todos nuestros nuevos recursos en plantarnos en la feria textil para mayoristas MOMAD en Madrid. La intención era llegar a muchas más tiendas y darnos a conocer entre las multimarcas del sector invitada.

Y sí, podemos decir que aquí fue cuando realmente nació Violeta Vergara, la colección encantó a las tiendas, tuvimos la aceptación que buscábamos y la oportunidad de vender nuestra nueva colección en diferentes partes de España, además de en nuestra tienda online, en la que estábamos teniendo más pedidos que nunca hasta la fecha. La satisfacción era aún mayor sabiendo que esto lo habíamos conseguido, por un lado Pablo, trabajando de taxista que día tras día le daba la vuelta al reloj y Almu, en el campo de su familia en la recolecta de olivas y almendras. Nos daba igual todo, necesitábamos de nuevo ahorros para todo lo que teníamos en mente hacer.

Al tener mayor volumen de venta, pudimos por fin meter cabeza en un taller de Málaga, con el que empezamos a fabricar nuestras prendas en mayor volumen. Ahora teníamos que servir todos los pedidos a las tiendas que habíamos conseguido en MOMAD.

¿Qué pasó? Cuando por fin parecía que estábamos a punto de tocar el cielo, Pablo dejó el trabajo en el taxi y Almu el del campo para dedicarnos a nuestro sueño al 100%, llegó la pandemia y nos desmoronó de nuevo todo lo que una vez más habíamos construido.

Nos vimos con cientos de prendas fabricadas para las mismas tiendas que habían tenido que cerrar por la pandemia y que por supuesto ahora no querían, un almacén llenísimo de prendas, ambos sin trabajo, los ahorros de nuevo a cero y cosiendo mascarillas para la policía nacional de Torremolinos que después repartiría por residencias y centros de salud, por hacer algo que nos hiciera al menos sentir útiles.

Fue una tarde cosiendo mascarillas que se nos ocurrió la idea de abrir la tienda online también a Francia. Habíamos escuchado que por momentos allí la cosa iba algo mejor y pusimos nuestro primer anuncio allí y en francés. La sorpresa fue tremenda cuando descubrimos que Violeta Vergara había causado sensación entre las francesas más sofisticadas y empezaron a caer nuestros primeros pedidos internacionales.

Además esto lo apoyamos con una campaña en España a la que llamamos “Cuando todo acabe” con promociones especiales que tuvo una gran acogida porque la gente comprendió que era una oportunidad comprar un vestido con un precio especial y usarlo cuando todo acabase y de nuevo volvieran las bodas y los eventos.

Y sí, todo acabó y por fin pudimos ver de nuevo la luz, aunque debido a la crisis, los costes de fabricación se dispararon y nos dimos cuenta de que fabricar para vender a tiendas no era rentable. Abandonamos también esta idea, pero era eso, o subir nuestros precios en un porcentaje bastante alto para poder producir más, vender más y con un margen extra para tiendas. Al final optamos por la opción que creímos era la más sensata, consciente y desde entonces mantenemos la exclusividad de nuestra prendas en nuestra tienda online y en nuestro showroom de Vélez Málaga en el que Almu atiende personalmente algunas tardes a la semana por cita.

Nosotros 5 - Violeta Vergara

En todo este tiempo nos hemos mudado a un local mucho más grande que ya se nos está haciendo pequeño.

 

Hemos conseguido una comunidad de ensueño porque sois todas maravillosas y nos hacéis sentir día tras día afortunados por teneros.
Hemos fracasado, hemos aprendido y hemos celebrado multitud de logros.
Hemos crecido de forma gradual, responsable y consciente.

Hemos aprendido a valorar todo lo que hoy tenemos y a mirar siempre al futuro sin dejar de recordar el pasado.
Hemos madurado junto a este proyecto y tenemos nuestros valores más claros que nunca.
Hemos aprendido que solos no vamos a ninguna parte y ahora gestionamos cada uno un equipo de personas increíblemente profesionales en su área.

 

Y sí, ahora no solo vendemos en España y Francia, si no que hacemos envíos a cualquier parte del mundo y no paramos de sorprendernos cuando de repente nos llegan pedidos desde EEUU o latinoamérica casi a diario.

 

Ojalá muy pronto podamos reescribir esta historia y contaros que por fin tenemos nuestra primera tienda física, posiblemente en Málaga o Madrid, quién sabe, porque si algo hemos aprendido es que incluso en los momentos más oscuros, la luz de la perseverancia, la innovación y el amor por lo que hacemos, puede iluminar el camino hacia un mañana más brillante.

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